Finalizamos un año más nuestra escuela de verano.

Como cada año, damos por finalizada nuestra escuela de verano. Aún tenido restricciones debido a la COVID-19, en Estrella Azahara hemos sabido exprimir al máximo este mes realizando talleres, juegos y excursiones que han hecho que nuestros niños/as, jóvenes, voluntarios/as y educadores/as hayamos podido pasar unos días inolvidables.


Comenzar cada mañana con un teatro de “Buenos días” en el CEIP Duque de Rivas, ha permitido crear un espacio de risas y aprendizaje para todos/as. La gran variedad de actividades con la que hemos contado este verano, nos ha permitido amenizar mucho la programación: juegos de agua en el campo de fútbol de la U.D. Las Palmeras para refrescar los días calurosos, talleres de manualidades donde hemos dejado volar nuestra imaginación y explotar nuestra creatividad, días de piscina, refuerzo educativo para consolidar los diversos conocimientos adquiridos a lo largo del curso escolar, y también nuestras excursiones donde hemos podido disfrutar de la naturaleza en Rio Secreto, en un estupendo paraje natural en la sierra de Hornachuelos, o de una salida refrescante por las fuentes históricas de nuestra ciudad. Finalmente, para ponerle el broche al conjunto de actividades llevadas a cabo, retomamos la visita al Aquasierra que tanto echamos de menos el pasado verano.


Han sido días de mucho trabajo y esfuerzo por parte de todos los profesionales implicados, pero sin duda, todo ello no hubiera sido posible sin la ayuda y el compromiso de cada uno de los voluntarios que ha asistido día tras días a nuestra escuela de verano. A los que agradecemos de corazón su dedicación, disponibilidad y el cariño proporcionado a nuestros niños y niñas, ya que han sido una pieza clave en estos días. No podemos olvidar también, la labor que ha realizado este año el grupo joven ya que se han volcado de lleno cada semana.

Llevar a cabo una escuela de verano con un equipo humano cargado de valores como los que representa cada uno de los profesionales implicados, ha hecho que esto se convierta en una experiencia única y enriquecedora tanto a nivel personal como profesional.


Cabe mencionar a las entidades colaboradoras que han colaborado aportando tanto espacios y transporte como a nivel económico para poder desarrollar esta escuela de verano.

Un año más, gracias por todo lo que habéis dado pero sobre todo gracias por lo que sois.


¡Hasta el año que viene!

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