29 julio 2016

CRÓNICA EXPERIENCIA SALLE JOVEN ANDALUCÍA 2016


¿Qué ha significado para nosotros estos 15 días?


Pues bien, toda nueva experiencia comienza con un poco de miedo. Poco a poco han ido pasando los días y ese miedo se fue convirtiendo en ganas de trabajar, hacer feliz a los niños y ser feliz nosotros con cada detalle que los peques nos han ido mostrando.

La primera semana fue la toma de contacto con todo aquello que nos iba a rodear durante todo este campo de trabajo. Cada reflexión matutina nos ha ayudado a acercarnos más al personal de Estrella Azahara. En ella hemos vivido momentos maravillosos, días de piscina, gymkanas, talleres, manualidades, etc.

 En la segunda semana las cosas iban viento en popa y las ganas de dar más aumentaban por minuto. De nuevo nos encontramos con muchísimas actividades que nos han hecho crecer como persona.
En general estos 15 días han sido el reflejo de la dedicación, pasión y entrega por parte de todo el equipo para que esta obra socioeducativa saliera adelante.




Ante todo queremos agradecer a todos y cada uno de los padres que se han involucrado con nosotros, por todas las horas que han pasado en la cocina, poniendo el corazón en cada pizca de sal que añadían al guiso, por su continua atención para que no nos faltara de nada y por contarnos la realidad de este barrio.

Por otro lado, esta experiencia se ha visto complementada por vivencias conjuntas con otras asociaciones del barrio como es Red 21 que nos han ayudado a comprender que hay muchas personas que dedican su tiempo a hacer feliz a otras y que la mayor recompensa no es aquella material.

En estas dos semanas, son muchos los momentos que se nos han quedado grabado en el corazón, y los grandes protagonistas no son otros que los niños. Gracias a ellos estos días han sido diferentes y especiales. Con cada buenos días nos recargaban las pilas para dar lo mejor de nosotros y cada vez que nos decían profe o seño nos daban un chute de energía. Gracias a ellos por abrirnos su corazón, por dejarnos entrar en sus vidas y por querernos de una forma tan sencilla y sincera que, a veces, ni siquiera nos damos cuenta.

Son muchos los pequeños detalles que suceden en el día que corroboran por qué merece la pena volver un año más.




Gracias a todo el equipo, tanto de Estrella Azahara como de Salle Joven, por su trabajo, por involucrarnos un año más y por demostrarnos que lo esencial es invisible a los ojos.
En situaciones como estas nos sentimos afortunados porque recibimos más de lo que damos y ese es un motivo suficiente para dejar aquí, en el barrio de las Palmeras, un trocito de nuestro corazón.



Salle Joven Andalucía