03 agosto 2013

Campo de Trabajo Salle Joven Andalucía

Durante 14 días, 16 jóvenes de La Salle Andalucía han venido a darlo todo por unos chavales que algunos conocían, pero que la mayoría no. Pensar que estos días han sido mágicos es quedarse bastante cortos. Los niños han demostrado que el mundo, si nos lo proponemos, puede cambiar, y que ellos son los mayores partícipes de este cambio. Las caras de felicidad, las miradas de complicidad, los abrazos, las llamadas de “seño, seño” o “¿Dónde está el profe…? Te hacen darte cuenta de que realmente la labor que haces aquí sirve para algo, y que no todo se queda en nada. Durante estas dos semanas, nuestros peq
ueños fueron acompañados por Tadeo Jones y sus compañeros de aventuras, como Sara, Kopponen, Belzoni, Jeff, Max, el profesor Lavrof y el profesor Humbert, la momia y Freddy. Durante sus pequeñas interpretaciones fueron capaces de transmitirles unos valores tales como el trabajo en equipo, compartir todo lo que tengan con los demás, cooperar para conseguir lo que se propongan juntos, la igualdad entre ellos o entre quienes los rodean y ser capaces de celebrar todo lo bueno que ocurra. Pero todo esto no quedó sólo ahí, sino que cada valor fue acompañado con unos talleres para que realmente los sintiéramos y trabajáramos en ellos en equipo, y no de manera individual. Y como todo giraba en torno a “Las aventuras de Tadeo Jones”, realizamos chalecos y carteras de explorador, amuletos que nos protegieran, abalorios (Pulseras que realizamos con trapillo, fieltro y sal), murales donde se plasmaron las huellas de cada niño para que se vieran implicados aún más viendo sus manos manchadas, atrapasueños e incluso la formación de una orquesta, capaz de animarnos el final de una dura jornada de trabajo. 


Y, aunque trabajar también nos gusta, a veces también necesitamos salir un poco de la rutina, y claramente este aspecto no lo dejamos de lado. Los días de piscina en la que los niños además de jugar, bañarse y cantar canciones, nos sirvieron para conocernos no solo niños con niños y niños con animadores sino entre los propios animadores de la asociación y los voluntarios.

Realizamos una gran gymkana en el colegio de La Salle, agua, globos, risas, carreras e incluso un tobogán con bolsas de basuras, agua y gel, y por último lo más esperado nuestro viajecillo al “Aqua Sierra”, toboganes, donut, piscina, aros… Creo que la unidad y el “Venga hombre, no tengas miedo yo te ayudo” fue lo que más se notó en ese día. Pero… ¿Qué pasó con el gran tesoro que Tadeo y sus amigos le propusieron encontrar a los jóvenes arqueólogos de la Escuela de Verano de Estrella Azahara? La última pieza está en camino, y el final es que descubran que el tesoro se encuentra… ¡EN ELLOS MISMOS! No hay tesoro más grande que saber que uno mismo puede conseguir todo de sí, que puede formarse con esos grandes valores que cada día se fue trabajando, que aunque cada uno sea una persona diferente pueden llegar a ser un ser único y muy fuerte, capaz de hacer todo lo que se proponga. Creo que podemos decir que nuestra experiencia ha sido única, especial y sencillamente sin palabras. Es algo que podemos intentar explicar, que podemos contar, pero que cada gesto que hemos recibido, cada palabra que hemos escuchado, cada actividad que hemos realizado con los niños y cada cosa que hemos hecho por ellos solo es posible experimentarlo en primera persona. Porque realmente merece la pena estar loco por pequeños como estos. Simplemente, y para finalizar, darles las gracias a todas esas personas que han sido capaces de dejarnos vivir esta pequeña gran aventura. 

Javi, Natalia, Soraya, Abraham, Adrián, Álvaro, Amor, Claudia, Esther, Lidia, María, Mónica, Patri, Pepe, Raúl y Rocío.